
Análisis rumbo al 2022 en materia de perspectivas económicas y laborales
Por: Alejandro Miranda Guzmán, Director de Seguimiento de Programas del SITIMM.
El primer semestre de este año se ha caracterizado por diversas noticias de interés para los trabajadores, primero la segunda ola de contagios que amenazó la estabilidad laboral y el bienestar económico y social, esto, acompañado de la llegada de las vacunas, tarea que aún este segundo semestre del 2021 será parte de la agenda pública.
Por otra parte, el incremento elevado de la inflación acumulada que al cierre del mes de julio se proyecta superior al 5%, lo que nos hace reflexionar que estaremos teniendo una inflación anual entre el 5.6 al 5.9%, dato que debemos ir atendiendo con mucha cautela en los procesos de negociación colectiva venideros.
En materia económica los datos que nos refiere el Banco Mundial son positivos pero insuficientes, ya que el pronóstico de crecimiento económico del Producto Interno Bruto (PIB) se estima entre el 4.2% y 4.5%, esto gracias a la implementación y operación industrial del T-MEC y, dicho sea de paso, gracias a la industria automotriz y de autopartes en la que SITIMM es pieza fundamental en el centro del país, ya que el incremento a las exportaciones, la recuperación acelerada de empleos, la paz laboral y la negociación colectiva auténtica han sido factores de la redinamización laboral e industrial en el bajío.
Dicho lo anterior, debemos entrar a la discusión y análisis de la importancia de mantener el crecimiento y desarrollo sostenido en la economía de las empresas y de nuestra Base Trabajadora y sus familias, ya que el desarrollo económico debe venir acompañado de mejores salarios y prestaciones incorporadas en nuestros Contratos Colectivos de Trabajo, el potencializar las prestaciones económicas como el fondo de ahorro, los vales de despensa, los bonos de calidad, productividad y competitividad, mantener la unidad en el trabajo sindical y, lo más importante, reforzar los ideales sindicales de estabilidad laboral, desarrollo económico y bienestar social y familiar.
Hoy más que nunca debemos ser garantes y vigilantes de que la reactivación económica sea equitativa, garantizando la inclusión de más mujeres en los centros de trabajo, generar los mecanismos de atención oportuna para aquellos compañeros que lamentablemente se contagien, dar soporte en el IMSS y en los diversos centros de trabajo y establecer una campaña permanente para garantizar el cumplimiento de los protocolos de prevención de contagios. Así mismo, generar las facilidades para que nuestra Base Trabajadora acuda a vacunarse; de esta manera podremos tener una reducción importante en las afectaciones sociales, económicas y laborales que ha dejado esta pandemia.
En materia de proyección del alza al Salario Mínimo, nuestros cálculos para 2022 son de un incremento de un 16% al 18%, para quedar entre $165 y $168 pesos diarios, dato que nos deberá servir de referencia para los procesos de negociación salarial de este segundo semestre.
PUNTOS CLAVE